Reseña

PEDAZOS DE AGUA

ROBERTO CONTRERAS
Carbón Libros/ Cerro
80 páginas

POR SEBASTIÁN LABRA

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Cualquiera que alguna vez haya disfrutado de ir al campo puede entender la sintonía de esta publicación: “Pedazos de agua”, capta los destellos de la naturaleza en versos simples. Estamos frente a un libro pausado, de fácil lectura, pero no por eso de fácil interpretación.

Pareciera que Roberto Contreras nos lleva a su propio rincón verde mental, uno donde le hablan antepasados y donde los animales exhiben su sabiduría. Es un libro cruzado por  ríos, penas, e historias. La familiaridad con la que nos habla permite un fluir poético que genera sentimientos comunes: tristeza, nostalgia, intimidad. En “Pedazos de Agua” existe una corriente que obliga a la contemplación, tal como sentarse a la orilla de un rio a mirar el cauce moverse.

Como la naturaleza, perfectamente organizado tanto en su presentación como en su desarrollo, su uniforme color blanco en cada página (también en su portada y contraportada) entrega al texto impreso un protagonismo especial, como si brillaran esas palabras impresas entre la nada. Sin grandes pretensiones, el espacio entre verso y verso nos invita a imaginarnos cada metáfora como ofreciendo a la mente un lienzo en blanco donde se pudiese dibujar a antojo cada palabra.

Siguiendo la tradición de Jorge Tellier, en el que cada poema es una imagen profunda que invita a la reflexión o la nostalgia, tal como en el siguiente verso: “Recoge cebollas en la huerta/ Un caballo atento/percibe en su faena/el anhelo de vivir en lo sembrado”. ¡Qué ganas de ser un caballo! Descubrir que en este mundo de trabajo de 9 am a 6 pm existen más anhelos que los urbanos, el esperado fin de semana y el nuevo celular de moda.

“No solos los sauces lloran/ la pena es un tronco/ atascado en el río”, nos dice Contreras en este libro en el que ningún poema tiene título, pero ¿es necesario? Todo indica que no, los títulos sobran para el movimiento que generan sus palabras. La liviandad de su estética física concuerda con su falta de ganas de nominar todo.

Si la poesía sirve para reflexionar, este libro logra buenos puntos altos en esa misión: “La garganta es un nido / donde se encuba la memoria/ La garganta es un arroyo/ donde fluyen las visiones/ La garganta es una puerta/ donde ingresan los sentidos / La garganta es un tejido/ donde se abriga la esperanza/ La garganta es una hoguera / donde se quema el presente”.

“Pedazos de Agua” es un ejercicio literario que tal como su título indica posee todas esas cualidades que hacen del agua ser agua: transparentar los deseos de todos, reflejar rostros y sombras, limpiar impurezas de la vida, escurrir por rincones insospechados, permitir que crezca vida, y por sobre todo, el agua en esta ocasión nos sirve para saciar la sed por la poesía; aquel camino que nos enseña por donde transitar ese sendero en el bosque, uno que puede ser oscuro y solitario, o acompañado e iluminado una vez que descubres que en el bosque no estás nunca realmente solo: “Contempla la vejez de la madera/pensando en sus propias astillas/ Remueve las brasas de una fogata/invocando a sus parientes muertos/ consigue una noche interpretar/el lenguaje secreto de los pinos/ El río dicta algunos nombres/ que vienen a ofrecerles una esperanza”.

(Publicado en la edición de octubre 2018)