LIBRES CREADORES

GRANDES ESPERANZAS

KATHY ACKER
La mujer rota
164 páginas.

Image

SOBRE LA AUTORA:

Escritora norteamericana, feminista y punk, nacida en Nueva York en 1944. Experimentó en distintos géneros literarios. Fallece en Tijuana en 1997. Este libro es traducido por Matías Fleischmann, quien señala: “Kathy reescribe en varios momentos del libro fragmentos de obras clásicas, pero no las atribuye (…)”.

FRAGMENTO DE RECUERDO DE MI INFANCIA

Los soldados con casco piernas arqueadas músculos tiesos pisotean bebés recién nacidos envueltos en mantas violetas escarlata violeta, bebés ruedan de los brazos de mujeres agachadas debajo de las ametralladoras de hierro de POP, un taxista le planta un puño en la cara a una cabra, cerca del lago una división del otro ejército cruza el sendero, otros soldados de este mismo ejército saltan al frente de los camiones, POP se retira río arriba, una rueda vintage al frente de tres espinos sostiene la cabeza de un hombre, los soldados muestran sus pechos en la sombra de las barricadas de barro, las hembras acurrucan niños en sus tetas, el sudor de los fuegos perfuma refuerza este agitarse mecerse dejan sus harapos sus pieles su carne embarazada: aceite de mesa clavo de olor henna mantequilla índigo sulfuro, en el fondo de este río debajo de un lecho hundido por cedros quemados cebada trigo colmenas tumbas kioscos bolsas de basura higueras fósforos murallas cubiertas de sesos humanos huertos ahumados por fuegos pequeños explotan: flores polen espigas raíces papel géneros manchados con leche sangre corteza plumas, se elevan. Los soldados despiertan se paran de nuevo se guardan la camisa de cáñamo se chupan las mejillas manchadas de violetas tampones sangrientos que después las mujeres se vuelven a meter en la zorra: el pecho del soldado mientras viola a la mujer aplasta al bebé atrapado en sus tetas Quiero: cualquier parte cambia (el significado de) cualquier otra parte para que no haya ninguna parte/significado absoluta/heroica/dictatorial/S&M los dedos del soldado cubiertos de polvo de ónix le tocan la cara un orgasmo le hace tirar saliva sobre el cráneo cremoso del bebé su sexo antes erecto ahora flácido descansa en la manta se vuelve su color violeta escarlata, los camiones se tragan los soldados de RIMA, vientos con lluvia empujan las carpas contra sus cuellos, se ajustan la ropa, las sombras crecen, sus ojos brillan más y más sus dedos rozan las hebillas de sus cinturones, las cabras con el pelo sudado por la captura al borde de las brasas se agachan como harapos saliendo de zorras, un adolescente sin lengua envuelto en cáñamo mea en el pocillo de esmalte que tiene en su mano medio mutilada, el camionero vuelve besa la cruz azul tatuada en su frente, el adolescente baja la palma de su muñeca adonde se le salen venas llenas de alcohol. Las orugas de los camiones muelen las piedras los vientos sobre las vías del tren, los soldados duermen su sexo rodando por la cadera son ganado, su camionero escupe negro una picadura de avispa le hincha la piel debajo del ojo izquierdo uvas negras le pesan en el bolsillo, el pelo blanco de un hombre viejo debajo del pelo blanco piel roja quemada salta sobre la plancha de metal, la saliva negra del camionero se le seca en el mentón el taco con clavos del camionero aplasta mientras se saca pelo de la nuca y lo tira en la plancha de metal, unas piedras explotan. Mi madre es la mujer más hermosa del mundo. Tiene pelo negro, ojos verdes que se ponen grises o cafés dependiendo de su humor o las drogas que se haya metido, la palidez del rosado resalta el relleno de sus labios, piel tan suave que el color de sus mejillas es absolutamente damasco sin rasguños sin rojos sin blanco tirante. Esto de ningún modo describe la delicadeza de los huesos de la cara. Su cuerpo es igualmente exquisito, pero del lado relleno o caído porque no hace nada de ejercicio y ocupa faja. Mide un metro sesenta y siete. Suele pesar 55 kilos pero pasa tomando pastillas para la dieta. Sus pechos se ven más grandes y llenos de lo que son porque están caídos. Los pezones son grandes rosados pálidos. En la piel alrededor de los pezones y arriba en las piernas se pueden ver fácil las várices asomándose. La piel del estómago y de arriba de los muslos es blanca y muy pálida. Tiene muchos pelos crespos alrededor de la zorra. Tiene caderas manos y tobillos chicos. Todo el peso, el empuje, la voluptuosidad de esas tetas es engañosa, son los muslos: carne enorme y marcada indica un culo pesado carne extra a los lados de los muslos. La carne justo arriba de la zorra parece más pálida de lo que debería ser. Tan pálida, que es frágil, en el límite de la fealdad: el todo: las tetas caídas pero no tan enormes, la cadera chiquita, el culo gigante son más sexis MÁS APASIONANTES que un cuerpo apretado musculoso y a la moda. Mi madre es la persona que más amo. Es mi hermana. Juega conmigo. No hay nadie más en mi mundo excepto por alguna versión extraña de padre que en parte solo existe a partir de sombras, y por un tormento irrelevante que llamo hermana. Estoy viendo a mi madre ponerse un suéter apretado naranjo terracota. Siempre usa un sostén como de encaje blanco que parece un poco sucio. Mientras está peleando para entrar en una faja blanca y grande dice que no le gustan las fajas. Está parada al frente de su espejo y de su cómoda con espejo. Cada centímetro de cada mueble de la pieza está cubierto por espejos, menos las dos camas dobles, la silla de mi padre y la tele, pero no llaman la atención. Ahora mi madre se está metiendo en una falda recta y apretada de lana café. Siempre se pone suéteres apretados y faldas rectas apretadas. Su ropa es vieja y muy glamorosa. Se arremanga un poco la falda y se enrolla pantis transparentes. Me dice que me ponga el abrigo y los guantes blancos porque vamos para afuera. Hoy es Navidad. Montones gigantes de nieve limpia cubren las calles vuelven las calles mágicas. Una vez que llegamos al parque debajo del puente de la 59 me digo a mí misma: “Ningún pie ha marcado esta nieve antes”. Mis pisadas en cada pedacito de nieve sin marcar. Los montones son tan altos que apenas los puedo caminar. Me caigo riendo. Mi madre se cae riendo conmigo. Mi ropa en especial los pantalones alrededor de las botas están estilando. Me quedo en esta nieve mágica con el sol hermoso y amarillo dándome en la piel por todo el tiempo que puedo hasta que una voz en mi cabeza (yo) o mi madre dice: “Ahora que sabes lo que es esta experiencia, tienes que irte”.

FRAGMENTO DE “HEMOS COMPROBADO QUE LA COMUNICACIÓN ES IMPOSIBLE”

Querida Susan Sontag:

                                       ¿Podrías por favor leer mis libros y hacerme famosa? De hecho no quiero ser famosa porque entonces toda la gente aburrida me va a parar en la calle y molestarme ya odio a la gente que me llama al teléfono porque siempre estoy delirando. Ahora veo que mis delirios son más interesantes que cualquier cosa que pueda pasarme en Nueva York. Excepto cuando Slyvére me folla. Me gustaría saber cómo hablar inglés. Querida Susan Sontag, ¿me enseñarías a hablar inglés? Gratis, porque, sabes, soy artista y los artistas por definición son personas que nunca pagan nada incluso cuando venden todo el show a $10.000 cada pintura antes de que empiece. Todos mis amigos ya se morían de hambre antes de aterrizar en los vientres de sus madres clasemedieras; en especial le cuentan a la gente sobre cómo se mueren de hambre cuando piden cervezas de $2.50 en el Mudd Club. La pobreza es uno de los aspectos más repulsivos de la realidad humana: más asquerosos que todos los artistas que reclaman que son pura basura son los medio-artistas los hipócritas los ACADÉMICOS que creen que está in ser pobre, QUE QUIEREN SER POBRES, que desprecian las servilletas de seda blanca que conseguí de mi abuela muerta —por fin hizo algo por mí alguna vez en su vida (muerte)— porque esos CRÍTICOS no saben cómo es tener que decirle a hombres que son maravillosos por dinero, porque tienes que tener dinero, durante diez años. Espero que esta sociedad se vaya a la mierda. Entiendo que eres muy letrada, Susan Sontag, Tuya, ROSA.

(Publicado en la edición de septiembre 2018)