Reseña

DOS GUIONES

DIAMELA ELTIT
Sangría 
82 páginas

por CRISTÓBAL GAETE

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Dos textos fuera de la zona de confort y reconocimiento de la prosa de Diamela Eltit  entrega esta publicación, que los rescata de la contingencia del videoarte de su socia histórica Lotty Rosenfeld. Nos enfrentamos a los guiones que originan “La invitación, el instructivo” (2006) y “¿Quién viene con Nelson Torres?” (2001), ambos acompañados por paratextos de la propia Eltit, en los que explica su momento de creación y vínculo con la artista. El primero tiene la estructura clásica y ancla su momento inicial en la relación de los familiares de desaparecidos con la autoridad. Las víctimas vivas de esta masacre marcan la imposibilidad de olvido a partir de su conducta postraumática, como mearse o insultar y generar una existencia en torno al deseo de reparación por parte del Estado, que pese a estar en democracia les exige con buena presentación y silencio para poder ser reconocidos. La fuerza de este texto está en que nada de lo que se ha referido en este resumen argumental se hace evidente, sino que es inferido. Es la represión discursiva la que conmueve.

En el paratexto de “La invitación, el instructivo”, Eltit confiesa que lo inició el 2000 pensando en dramaturgia, lo que de alguna manera acerca su figura al lector; hasta una escritora como ella puede quedar atascada a medio camino y abandonar. Esta nota fuera del sistema ficcional nos muestra un estilo opuesto y exacerba el recurso de la contención en las obras.

“¿Quién viene con Nelson Torres?”, segundo guion, cruza alta y baja cultura, porque monta citas de Peter Handke leídas, un striptease, un saqueo y la historia familiar del protagonista, adicto al neoprén descubierto por su madre que debe apelar al sistema público para la internación tras no poder contenerlo. Hay una conciencia del formato final, el texto rebota en el vacío de la página como lo hicieron en la pantalla y parecen poemas ejecutados en la repetición, que insiste en la volatilidad del espectador con consignas, loops tecnológicos en el videoarte.

Nelson Torres es el hijo, el primer nombre que aparece en este libro, uno común, pedestre, simbólico. Paradójicamente, se enfrenta una droga muy urbana con hábitos de campesinos de su progenitora, como si chocara el Chile que se perdió con el que dejó la dictadura.

Como cierre, Eltit explica el origen de este guion a mediados de la década de los ochenta, la dinámica privada con Rosenfeld de lectura de textos inéditos, la dinamización y estética audiovisual. “Dos guiones”, parte de la serie Texto en acción, queda como prueba material del trabajo de colaboración de dos artistas que giraron su obra para revelar Chile desde la experiencia dictatorial y las reglas de un sistema económico. Resumen estos textos la memoria del dolor y la fractura de la drogadicción, dos legados de la dictadura en el marco de uno mayor, un sistema donde el Estado es un ente frío. El conjunto invita una genuina curiosidad de este modelo y su cultivo, por parte de una de las escritoras más influyentes de las últimas décadas, una verdadera escuela.

(Publicado en la edición de abril de 2018)