Reseña

A MATAR

PABLO OTAÍZA
Emergencia Narrativa
128 páginas

POR DANIEL TAPIA

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Para varias generaciones de niños chilenos pobres, desde hace bastantes décadas, existe un sueño común que casi la totalidad de las veces se desvanece como cualquier otra quimera infantil: llegar a ser jugador de fútbol profesional, ayudar económicamente a la familia, ser convocado a la selección. Están los que lo logran como Alexis y Arturo, pero gran parte de los soñadores que ansían superar las dificultades de la vida a través del deporte rey, se quedan para siempre jugando en ligas amateurs, en canchas de tierra, o se conforman con un partido de baby-fútbol el fin de semana. Estos personajes son los protagonistas de las historias que Pablo Otaíza imprime en las páginas de este libro, fábulas signadas por la hidalguía que otorga practicar de manera aficionada, donde existe una especie de estoicismo rutinario en el cual se desenvuelven este tipo de deportistas, tanto en el campo de juego como en la vida misma.

Bien nos advierte Marcelo Bielsa: “Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando”. Esa es la premisa de la mayoría de los cuentos que podemos leer en “A matar”. El fracaso se instala nuevamente como leitmotiv de una obra literaria acerca del deporte en Chile, y ya no podemos ver ese fenómeno como una casualidad, sino como una visión de mundo donde claramente no estamos para grandes hazañas.

El juego es una parte de nuestras vidas y a pesar que siempre soñemos con llegar a la cima, como individuos estamos al tanto de nuestras limitantes. Aparece en las historias de este libro la actitud lúdica de los personajes para integrar este deporte como un pasatiempo vital en el que se juega el todo por el todo, en varias y distintas intensidades, episodios de diverso color dramático en el que las circunstancias son históricas o invisibles: “Soy zurdo y he jugado con la camiseta once desde que recuerdo. Me conocen en varias ciudades, sea por mi oficio de vendedor viajero de corbatas, por mi zurda endemoniada o por mi gusto por el copete”, podemos leer en “El Rey de las corbatas”. O como en “Operación Pichanga”, donde por circunstancias inusitadas, se enfrentan en la cancha integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez versus agentes de la CNI.

Los elementos que se traman en los cuentos de Otaíza les otorgan una visión bastante cercana a la realidad de las canchas de barrio. Eso sí, los personajes son arquetípicos y puede que haya sido inevitable trabajarlos desde esa perspectiva. En estos quince cuentos podemos encontrar perfiles que bien podríamos ver desde la orilla del campo: como el gordo que siempre está relegado a la banca, el talentoso jugador que tiene más de un don, un travesti que es un líder en el rectángulo de tierra y hasta la mujer con condiciones futbolísticas que es discriminada por sus pares hombres, todo reúnen las condiciones para ser parte del mundo ficcional, donde, como dice Juan Villoro, “la literatura existe para asignarte vidas posibles y ahí le puedes anotar a Brasil en Maracaná, en el último minuto del partido, en claro offside, y salirte con la tuya”.

(Publicado en la edición de septiembre 2018)